Siete razones por las que la ética es necesaria en la dirección empresarial




¿Por qué la ética es necesaria para una buena dirección empresarial? Por siete razones de peso que se resumen en una sola: la ética embebe la práctica directiva, es parte intrínseca de la misma, y la anomalía es que no se tenga en cuenta. Pero siempre está presente. Así lo afirmó el profesor del IESE Domènec Melé en una sesión del Programa de Continuidad enmarcada en el ciclo “Ética y responsabilidad empresarial”.





“¿Qué es la dirección de empresas?”, se preguntó el profesor. “Una mezcla de arte, oficio y ciencia bajo las que subyace el ethos, es decir, las ideas y valores directrices que nos guían en nuestras decisiones y prácticas de liderazgo”.







Las siete razones de peso, más bien “consecuencias deseables”, de la dirección de empresas ética son, según Melé, las siguientes:





1. Humaniza la empresa


2. Genera confianza (sin confianza, no hay negocio posible)


3. Fomenta la lealtad


4. Favorece la aceptación social


5. Refuerza los hábitos morales


6. Fomenta la responsabilidad


7. Inciden en la reputación y las buenas relaciones.





En el turno de preguntas se planteó cuál debe ser la aplicación práctica de estos principios. “La ética no se puede transformar en algo mecánico”, explicó el profesor. “Se pueden crear códigos de conducta, se puede formar al personal de la empresa, pero eso no es suficiente. El directivo debe llevar incorporada la ética”.





La exposición de estos argumentos fue un anticipo de los contenidos del próximo libro de Domènec Melé, “Management Ethics”, que se publicará a principios de 2012 en inglés, y a finales de ese año en su versión castellana.





Fuente: http://www.compromisorse.com

Las empresas apuestan cada vez más por el teletrabajo




Ahorro de costes, mejora de la productividad de los trabajadores y aumento de su motivación al ofrecerles una mejor calidad de vida son los beneficios principales del teletrabajo, una modalidad en auge según HAYS, multinacional de selección de personal cualificado. 





La consultora señala que el cambio va parejo a los avances tecnológicos, que están modificando los hábitos de trabajo y los lugares donde éste se desarrolla con el beneplácito de las empresas, que animan cada vez más a sus empleados a trabajar a distancia.





Utilizando ordenadores portátiles, smartphones o tablets, soluciones basadas en la nube y sistemas de videoconferencia, los empleados pueden comunicarse con sus compañeros y clientes desde casa, desde la oficina de un cliente o desde un business center. 





Asimismo, también se ha incrementado el número de oficinas virtuales, que permiten a los empleados de la compañía trabajar desde cualquier lugar. Algunos países han sido más rápidos que otros en reconocer los beneficios del teletrabajo. Alemania, Gran Bretaña y Holanda lideran la tendencia en Europa, apoyados por unas líneas ADSL de alta velocidad y otros tipos de acceso rápido a Internet. 





El trabajo a distancia puede transformar la forma en que trabajan juntos los empleados de multinacionales que viven en diferentes lugares del planeta. También, las compañías necesitarán reclutar candidatos más rápidamente, ya que habrá más competición por los mejores empleados, que ya no necesitarán vivir cerca de las oficinas para trabajar en ellas. 





Charles Logan, director en Hays UK, comenta: “Se ha experimentado un cambio positivo respecto al teletrabajo, tanto en los empleados como en los empresarios. Lo que no debe suponer que no sea necesario establecer líneas de actuación para asegurarse de que los patrones de trabajo encajan correctamente con ambas partes”.





Los empleados a distancia deben seguir las mismas reglas que aquellos que están trabajando en una oficina, incluyendo el tratamiento confidencial de la información de la compañía y manteniendo el equipo y los datos a salvo. Sin embargo, según Logan, sigue siendo importante mantener encuentros cara a cara periódicamente y reuniones virtuales para evitar que los empleados desconecten o se sientan menos vinculados a la cultura de la compañía. 





“Los directores de RRHH deben analizar también cómo responden los empleados de oficina ante sus compañeros que trabajan a distancia. También merece la pena tener en cuenta que no todo el mundo funciona bien trabajando solo y las compañías deberían tener políticas específicas para gestionar estos casos”, concluye Logan.





Fuente: http://www.equiposytalento.com